Carrito

Está claro que la pandemia de COVID-19 ha modificado los planes de todo el planeta y África, desde luego, no va a ser una excepción. Y ahora ¿Qué? Se preguntan muchos, ya que su proyecto más ambicioso, el despegue del Acuerdo de Libre Comercio Continental Africano (AfCFTA), ha tenido que ser aplazado. La mayor zona de libre comercio del mundo que puede ser vital para la recuperación de la economía del continente africano. Una nueva África sigue a la vuelta de la esquina, ya que la fecha prevista de entrada en vigor del gran acuerdo era el pasado 1 de julio y ha tenido que ser pospuesta debido al coronavirus.

El gran convenio de África

El Acuerdo de Libre Comercio Continental Africano (AfCFTA) busca crear la zona sin barreras comerciales más grande del mundo, con un mercado de más de 1.300 millones de personas y un PIB conjunto de unos 3,4 billones de dólares.

Se trata del plan de integración más ambicioso de África. Hasta la fecha 54 de los 55 Estados miembros de la Unión Africana han firmado el tratado, exceptuando a Eritrea.

Oportunidad en medio de la crisis

La crisis que ha provocado el coronavirus ofrece una oportunidad única a las naciones africanas de promover una mayor cooperación, eso sí, aplicando las medidas necesarias con cierta celeridad. Es un momento idóneo para reinventarse y reposicionarse. Se están produciendo cambios en la demanda de diferentes cadenas de valor, en las que están involucradas las empresas africanas.

Un factor clave para el desarrollo de una mayor cooperación regional es el hecho de que sus tradicionales lazos comerciales intercontinentales, como por ejemplo con China, se han visto afectados debido a las duras medidas y restricciones provocadas por la pandemia.

Una prueba de ello, es el caso de la Plataforma Africana de Suministros Médicos. Se trata de un portal digital, lanzado por la Unión Africana, que va a servir para coordinar el difícil acceso, adquisición y distribución del material médico que necesite cada miembro de la UA.

El objetivo es que los Estados de la UA puedan dar una respuesta rápida y eficaz cuando la pandemia de la Covid-19 llegue sus cifras máximas en el continente.

Se espera que esta experiencia con la nueva plataforma facilite el camino hacia la implementación del Acuerdo de Libre Comercio Continental Africano (AfCFTA).

Agroindustria: Crecimiento con transformación

Otra cuestión a trabajar es la agroindustria, siendo las claves para una verdadera transformación las siguientes:

  • La deslocalización de la manufactura de escaso valor añadido.
  • La industrialización basada en productos básicos.

Los países africanos, que gozan de una enorme cantidad de recursos naturales, deben concentrar sus energías en la explotación y transformación de la riqueza del país más allá de tratar de diversificarse para no depender de productos básicos.

A pesar de las numerosas críticas a ese modelo de industrialización, contamos con las experiencias de otros países ricos en recursos como pueden ser Argentina, Noruega, Escocia, Tailandia, Malasia y Australia que demuestran que dicho modelo, basado en la explotación e industrialización de sus propios recursos, puede llevar a un desarrollo económico importante. La propia África tiene ejemplos que ponen de manifiesto que dicho modelo funciona, haciendo promover la innovación, el valor añadido y el empleo de calidad.

La agricultura representa un 65% del empleo de África y un 75% de su comercio interior, constituyendo un importante vehículo para la industrialización basada en los recursos propios. En esta transformación, los agentes más importantes serán los pequeños agricultores. Ahora bien, necesitan apoyo e innovación.

La transformación de las economías africanas mediante una industrialización basada en su propia riqueza no va a ser fácil. Va a ser necesario una inversión en innovación, en habilidades, y tener una sólida base de conocimientos sobre la estructura de la industria y las cadenas de valor mundiales. También es importante que los países africanos presten atención al panorama comercial mundial, incluyendo barreras y preferencias. Pero, por encima de todo, el impulso del comercio intrafricano sigue siendo primordial para la creación de los mercados necesarios que lleven a una industrialización con éxito.

Por todo ello, desde ADCAM a través de nuestro proyecto de apoyo a la mujer logramos la consecución de ingresos autónomos que les permiten servir de sustento a sus hogares y, en definitiva, a la economía familiar. Además, la riqueza generada por el trabajo de las mujeres masai revierte en toda la comunidad, causando un impacto muy positivo a nivel de igualdad de género.